Sociedad Iberoamericana de Violentología
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EL ENCUBRIMIENTO DE LA VIOLENCIA ORIGINARIA
GINA PAOLA RODRÍGUEZ
SEGUNDA PARTE
Capítulo 2 - Página 7
Nuestra primera hipótesis será que la violencia pone de su
condición de
animal cultural, no pudiendo ser asignada con
exclusividad al ámbito de la naturaleza o al de la cultura. La
violencia en este contexto, aparece como una especie de
eslabón perdido entre nuestra realidad zoológica y nuestra
condición humana. Como escribe Merleau-Ponty, es imposible
“superponer en el hombre una primera capa de
comportamientos que se denominarían ‘naturales’ y un mundo
cultural o espiritual fabricado. Todo está fabricado y todo es
natural en el hombre, ...en el sentido de que no hay una palabra,
ni una conducta que no deba cualquier cosa al ser simplemente
biológico, y que al mismo tiempo no se sustraiga a la
simplicidad de la vida animal, no desvíe de su sentido a las
conductas vitales, por una suerte de escape y por un genio de lo
equívoco que podrían servir para definir al hombre”.

La cultura occidental como cultura de la violencia
Para vivir en la violencia se requiere estar inmerso en una cierta
red de relaciones que definen un espacio social en el que un
arma, un golpe o una agresión verbal devienen medios válidos
para la consecución de fines. La violencia es un modo de
convivir, un estilo relacional que surge y se estabiliza en una red
de discursos que la hacen posible, que conservan el
entramado de emociones que la constituyen, y en el que la
negación del otro se vive como algo tan natural que no se ve.
Es la cultura en la que se vive aquella que regulariza la violencia como un fenómeno inminente e inexpurgable, son las
redes de conversaciones y las emociones que en ella circulan las que instalan a la violencia como una conducta
poiesis de nuestra violencia.  Los mecanismos por los cuales ésta se ha convertido en moneda corriente de las
relaciones sociales se hayan inscritos en el núcleo mismo de nuestra cultura hegemónica y sustentados en los
valores de la juridicidad estatal, la racionalidad instrumental y la dominación patriarcal.

No obstante su centralidad fáctica, la violencia ha sido expulsada fuera de los límites teóricos de la modernidad
occidental, ya sea por su periferización en el estado de naturaleza hobbesiano, o por su definición como momento
negativo de la cabalgata hegeliana del espíritu. La disociación de socialidad y violencia es una característica común al
grueso de las teorías ilustradas que ven en la guerra y los conflictos una especie de retorno a la premodernidad, a un
estado de naturaleza e incivilización que
debe ser superado por las luces de la razón. Esta socialidad sin violencia tiene su raíz en el mito del progreso a partir
del cual la modernidad es asumida como una era fundamentalmente pacífica y civilista en la que la violencia como
forma de tratamiento de las contradicciones pierde asidero en el sistema social.
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SOCIEDAD IBEROAMERICANA DE
VIOLENTOLOGÍA

Violentología - Hacia una
aproximación pura de la violencia
VIOLENTOLOGIA - HACIA UN
ABORDAJE CIENTÍFICO DE LA
VIOLENCIA

Presentación
    Daniel Roggero

Capítulo 1
El encubrimiento de la violencia
originaria
    Gina Paola Rodriguez

Capítulo 2
Complejidad y violencia
    Raúl Domingo Motta

Capítulo 3
Presupuestos epistemológicos de la  
Violentología
    Enrique Del Percio

Capítulo 4
Violencia e interculturalidad
    Gabriela Rebok