Sociedad Iberoamericana de Violentología
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CAPÍTULO 1
EL ENCUBRIMIENTO DE LA VIOLENCIA ORIGINARIA
GINA PAOLA RODRÍGUEZ
El problema de las definiciones. O sobre cómo definir implica
poner límites o fronteras, en otras palabras, dejar fuera
Cuando se define la violencia desde lo fenoménico,
usualmente se alude a “la utilización de una fuerza física o
verbal para causar daños o heridas a otro, con el fin de
obtener de un individuo o de un grupo algo que no
quiere consentir libremente”. Toda acción o conducta que se
ajuste a estas características es fácilmente considerada
violenta, se puede cuantificar, conocer su magnitud, quiénes
son los actores de la misma. En pocas palabras, establecer
los “hechos”.

Pero cuando se trata de precisar su significado, se tiende a
cualificar la acción desde el tipo de relación donde se presenta
o de la cual emerge, a saber, violencia interpersonal,
intrafamiliar, étnica, social, política, criminal, estructural,
institucional, psicológica, etc. En otras palabras, se tiende a
definir interpretativamente sobre la base de las relaciones
o contextos socialmente significados donde ello ocurre, que a
su vez se consideran sus fuentes, más que en términos de lo
que violencia designa en sí misma.  De esta manera la
ambigüedad se potencia, y la violencia cabalga
constantemente entre ser “sujeto” o “adjetivo” del tipo de
relación de que se trate, dependiendo de los intereses,
situación o uso de quien la define.
A manera de ejemplo: las dificultades para encontrar una definición de violencia política en Colombia
El sociólogo francés Daniel Pécaut señala la enorme dificultad que supone delimitar los contornos de la violencia
política en Colombia, en virtud de la porosidad de sus fronteras y su confusión con la violencia no política, así como
por la imposibilidad de distinguir entre violencia organizada y desorganizada. Según el autor, “el hecho de que todos
los protagonistas con capacidad de acción armada se encaminen (...) como medio o como fin, al control de los polos
de producción económica del país”,
1 hace que las líneas de separación sean cada vez más fluidas. Tal dilución tiene
dos aristas a analizar. En primer lugar, la  separación entre violencia política y no política se hace compleja una vez
que las ideologías o las creencias tienen poca influencia en los enfrentamientos armados, y se manifiesta en su
lugar una violencia prosaica, que no se refiere a un antagonismo entre idealidades partidistas o de clase, y que sin
embargo, ataca los fundamentos de la cohesión social o de la pertenencia a una humanidad común. A pesar del
mantenimiento eventual de una retórica ideológica, afirma Pécaut, “la violencia colombiana es prosaica por
múltiples aspectos: interferencias complejas entre sus actores, conversión de la acción armada en un mercado de
trabajo, autonomización de la estrategia militar, reemplazo de la palabra por el terror”.
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VIOLENTOLOGIA - HACIA UN
ABORDAJE CIENTÍFICO DE LA
VIOLENCIA

Presentación
    Daniel Roggero

Capítulo 1
El encubrimiento de la violencia
originaria
    Gina Paola Rodriguez

Capítulo 2
Complejidad y violencia
    Raúl Domingo Motta

Capítulo 3
Presupuestos epistemológicos de la  
Violentología
    Enrique Del Percio

Capítulo 4
Violencia e interculturalidad
    Gabriela Rebok
SOCIEDAD IBEROAMERICANA DE
VIOLENTOLOGÍA

Violentología - Hacia una
aproximación pura de la violencia